PSICOTERAPIA CENTRADA EN AUTOESTIMA, IDENTIDAD Y AUTOEXIGENCIA
A menudo pensamos que la autoestima es «quererse mucho», pero en realidad es la base sobre la que construyes tu vida. Si esa base está agrietada por la autocrítica, la opinión de más y la inseguridad, todo lo demás (tu trabajo, tus relaciones, tu paz) se tambalea.
No se trata solo de cómo te ves, sino de quién te permites ser.
¿Te reconoces en este ruido constante?
- Tu peor enemiga vive dentro: Tienes una voz interna que te juzga con una dureza que jamás usarías con alguien a quien quieres.
- El valor condicionado: Sientes que vales por lo que logras, por lo que haces por los demás o por tu aspecto, pero nunca por el simple hecho de existir.
- Miedo al error: Te exiges la perfección porque sientes que cualquier fallo es una prueba de que «no eres suficiente» o de que te van a rechazar.
- Desconexión de tus necesidades: Te cuesta saber qué quieres o qué sientes realmente, porque llevas mucho tiempo priorizando las expectativas de los demás.
- La máscara del «yo puedo con todo»: Te da pánico mostrar tu vulnerabilidad; sientes que si la gente viera quién eres de verdad, dejarían de quererte.
La metáfora de los 4 vasitos:
La autoestima no es algo que se tiene o no se tiene, sino que es dinámico. Imagina que tu bienestar emocional depende de cuatro vasitos que se conectan entre sí. Si uno de ellos está vacío, el sistema entero se desequilibra.
A veces nos sentimos mal no porque seamos el problema, sino porque alguno de estos vasitos se ha ido vaciando por el estrés, la autocrítica o las comparaciones.
Para recuperar tu bienestar, es clave identificar qué vasito necesita un poco más de atención:
- Autoconcepto: ¿Quién creo que soy?
- Vaso lleno: Soy una persona resiliente, con valores claros y capacidad de aprendizaje.
- Vaso vacío: Definirse solo por los errores o por etiquetas negativas impuestas por otros.
Es tu identidad. Si te etiquetas solo por tus fallos, el vaso se vacía. Llénalo reconociendo tus valores.
- Autoimagen: ¿Que veo cuando me miro?
- Vaso lleno: Aceptar el cuerpo como el vehículo que nos permite vivir, más allá de los cánones estéticos y los ideales sociales.
- Vaso vacío: Sentir rechazo, vergüenza o una autocrítica.
Es tu aceptación. Cuando dejas de pelearte con el espejo y tratas a tu cuerpo con respeto, este vaso recupera su nivel.
- Autovaloración ¿Cuánto valgo por ser quien soy?
- Vaso lleno: Sentir que mereces respeto y amor simplemente por ser.
- Vaso vacío: Sentir que solo vales si eres productivo o si tienes éxito.
Es tu merecimiento. No vales por lo que haces o produces, sino por quién eres.
- Autoeficacia: ¿De qué me siento capaz?
- Vaso lleno: Confío en mis recursos para resolver este problema o aprender lo que haga falta.
- Vaso vacío: Me siento paralizado ante el miedo al fracaso o creer que no tengo las herramientas para avanzar.
Es tu confianza. Se llena cada vez que te das permiso para intentar algo nuevo, aceptando que el error es parte del aprendizaje.
¿Empezamos?
Si sientes que algo de lo que has leído resuena contigo, este puede ser un buen lugar para empezar.
Puedes rellenar el formulario de contacto o escribirme a:
- Whatsapp: (+34) 623924575
- E-mail: info@andreabayonpsicologia.com
Si tienes dudas sobre empezar o te gustaría conocer mejor cómo trabajo, puedes escribirme y agendaremos una primera sesión de valoración de 20 minutos (coste: 25€).